¿Por qué este título para este artículo de opinión? Casi parece como una película. Pero más que una película, el tema que nos ocupa se ha convertido en un desagradable culebrón. Y es que hace más de un año ya escribí un artículo de opinión haciéndome la misma pregunta, que, por cierto, sigue sin respuesta. Simplemente la actitud en contra, sin argumentos de base, en contra de la asignatura Educación para la Ciudadanía, que lo único que pretende es la educación y formación en valores constitucionales.

Por tanto, la pregunta que nos hacemos es: ¿Qué hacen responsables políticos animando a las ciudadanas y ciudadanos a incumplir una ley? La asignatura Educación para la Ciudadanía forma parte de una Ley aprobada por el Parlamento Español y, por tanto, hay que cumplirla.  Deberían saber, tanto el Sr. Rajoy como el Sr. Camps, que todas las administraciones y todas las ciudadanas y ciudadanos están obligados a cumplir las leyes. Esto es la esencia del Estado de Derecho. A lo mejor son los primeros que deberían matricularse en Educación para la Ciudadanía ya que demuestran que no respetan los principios constitucionales básicos, como es el del cumplimiento de las leyes.


Porque la asignatura Educación para la ciudadanía es una asignatura como cualquier otra y no cursarla tiene las mismas consecuencias que no cursar otra asignatura como matemáticas o lengua.
Si los políticos ya no respetan la ley, mal ejemplo dan al resto de la ciudadanía. Ningún político responsable puede animar a los ciudadanos a incumplir una ley aprobada democráticamente en un Estado democrático, porque no le guste. Y así lo hemos oído en boca del “nuevo” Rajoy del “renovado” PP en los primeros días de septiembre: “Estoy en contra de esa asignatura. No me gusta. Creo que no tiene utilidad. Y, sí, estoy a favor de la objeción de conciencia”. ¿Qué quiere decir eso de que no le gusta? Y “cree” que no tiene utilidad. Argumentos patéticos y nada rigurosos. También puede ser que no se atreva a contradecir a Aguirre y a Camps en nada. ¿Dónde está su autoridad? En cualquier caso es muy preocupante esta actitud de rebelión frente a la Ley por parte de los máximos dirigentes del PP.

Tenemos que volver a repetir que “Educación para la Ciudadanía  y los Derechos Humanos” es una nueva materia que introduce la Ley Orgánica de Educación (LOE) en el currículo educativo y que pretende formar a los alumnos y alumnas en el conjunto de valores recogidos por nuestra Constitución. Es decir, una asignatura para formar ciudadanos y ciudadanas comprometidos con los valores democráticos, para educar en el mínimo común ético constitucional.
La base fundamental de los contenidos de esta asignatura son la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los valores recogidos en la Constitución Española.  A tenor de los últimos acontecimientos, sería deseable un curso acelerado e intensivo de Educación para la Ciudadanía para los dirigentes del PP, empezando por el Sr. Rajoy.

Porque además de incitar a la rebelión contra el Estado de Derecho, faltan a la verdad cuando se atreven a decir que España, en esta cuestión, es una excepción. Es absolutamente falso, y el Sr. Rajoy lo sabe. Con esta asignatura nos igualamos a Europa: esta misma materia curricular se imparte en 19 países europeos (16 de ellos de la Unión Europea).

No es cierto que Educación para la Ciudadanía sea una materia dogmática que pretende difundir la ideología laicista del PP. Esta afirmación es totalmente insostenible, puesto que, como ya se ha expresado antes, los contenidos que incluye son la Constitución Española y los Derechos Humanos.
La ridiculez que ha propiciado el PP de Camps en la Comunidad Valenciana, con el ánimo de boicotear la Ley, con la fórmula de impartir las clases con dos profesores, uno en castellano o valenciano y otro en inglés, ha generado el rechazo mayoritario de los padres y de los docentes, plenamente conscientes de lo descabellado de la situación, y además supone una merma injustificable de la calidad de la enseñanza.

El PP tiene todo el derecho a cambiar las leyes cuando tenga mayoría parlamentaria suficiente, pero hasta entonces tiene la obligación de cumplirlas.
Desde el Partido Socialista estamos con los  alumnos, con los padres y  con los centros educativos que reclaman sensatez, lógica y responsabilidad en la impartición de esta asignatura, que como cualquier otra, forma parte del currículo del alumno, con el fin de que puedan desempeñar su labor académica o el ejercicio de su patria potestad con toda normalidad.
Y al PP le decimos algo muy fácil, facilísimo. Que cumpla, sin boicots y sin objeciones, la Ley.

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