En el primer debate sobre el estado de la nación que se celebra en esta Legislatura, todas las intervenciones han estado basadas en la cuestión capital que ha marcado decisivamente este año, la crisis económica global y sus consecuencias en España, siendo el aumento del paro la más importante y la más preocupante.
El Presidente Zapatero, en su intervención, ha dado un nuevo impulso en la acción de su Gobierno frente a la crisis económica. Ha hecho un discurso con mensajes claros y objetivos importantes de cara al futuro, tanto en el corto plazo como en el medio y largo plazo. Una vez más el Presidente ha manifestado su compromiso con las políticas sociales y con la dinamización de la economía y también ha hecho una oferta, a los diferentes grupos parlamentarios, de consenso político responsable, en la coyuntura actual, para modernizar la economía del país.
La prioridad está claramente en seguir frenando el incremento del paro, y además sigue siendo necesario reforzar los mecanismos de protección social y de ayuda a los trabajadores, a las familias y a las empresas.
Hay que reiterar este mensaje, sobre todo cuando, desde la derecha, se recrudecen los intentos de que todo el peso de la crisis recaiga sobre los trabajadores. Cuando aparecen de nuevo los mensajes que hablan de facilitar el despido, de reducir prestaciones sociales o simplemente de dejar al Estado desarmado y sin recursos para volver a los tiempos de la desregulación y los mercados sin control.
Precisamente las recetas de la derecha de siempre, representada por Bush, Aznar, Berlusconi i también Rajoy, que nos han conducido a la situación de  graves dificultades en la que nos encontramos.
Por esto se hace hoy más necesario que nunca construir un nuevo orden económico nacional e internacional. Y en este sentido las propuestas que el Presidente Zapatero ha puesto sobre la mesa en el debate, y que persiguen ese cambio de modelo productivo que se ha manifestado como no válido, el de la especulación sin control y el dinero fácil. Pero la voluntad del ejecutivo de cambiar ese modelo productivo ya tiene sus antecedentes en las políticas llevadas a cabo en la anterior legislatura, en la que se redujo la deuda pública a las menores cotas conocidas, se multiplicaron por dos los recursos destinados a la educación, se multiplicaron por tres los recursos destinados a I+D+i y se destinaron más de 6300 millones de euros a promover las energías renovables.
En este sentido, las once medidas presentadas por el presidente en el debate, medidas que persiguen sobre todo tres cosas: crear un entorno que estimule una actividad económica de alto valor añadido, de más productividad y dinamismo; reconducir la actividad y el volumen del sector inmobiliario y potenciar sectores con suficiente capacidad de generación de riqueza y de empleo.
Las propuestas del Presidente, que se concretan en las once medidas, se refieren al ámbito educativo, medidas fiscales, medidas de impulso a la economía sostenible, medidas de apoyo a empresas y sectores de actividades emprendedoras y medidas encaminadas al ahorro en gasto corriente del estado.
¿Y qué nos hemos encontrado enfrente? Hemos encontrado a un ¿líder? de la oposición que, con la excusa de falta de tiempo (tenía 40 minutos en la primera intervención, tuvo réplica y dúplica), no presentó ni una sola medida. Coincido con el Presidente Zapatero que le dijo al Sr. Rajoy:”cuando no se explica una alternativa es porque no se tiene o porque no se atreve a contarla”.
Ni siquiera se ha atrevido, el Sr. Rajoy a decir qué es lo que quiere reformar del mercado laboral. O, ¿está pensando en el “decretazo” de nuevo?
En definitiva, lo que hemos visto en el debate sobre el estado de la nación es que, frente a un proyecto ambicioso de propuesta económica seria para cambiar el modelo productivo, con medidas que hagan que nuestra economía sea más innovadora, pueda crear empleo más estable, se luche contra el desempleo a corto plazo y se cambie el modelo de crecimiento con coherencia, explicado por el Presidente Zapatero, con política de vivienda y apoyo al sector tecnológico, no hay nada.
Rajoy y su proyecto se ha visualizado claramente en el debate, aparte del pretendido insulto a los miembros del Grupo Parlamentario Socialista (a mí misma) de que no sabemos leer, ni una idea, ni un proyecto, nada de nada.
Se ha visualizado claramente que Zapatero ha llevado la iniciativa, que es su obligación como Presidente, pero al otro lado sólo había bronca y más bronca.
Es la táctica del PP desde 2004. Una táctica bastante irresponsable.
El PP ha demostrado, una vez más, que sólo le interesa el desgaste del Gobierno para intentar recuperar el poder político, sin preocuparse para nada del bienestar de la ciudadanía. Por ello será difícil contar con el Sr. Rajoy y el PP para salir de la crisis.
Pese a ellos, desde el PSOE trabajamos y trabajaremos para salir de las dificultades, porque es nuestra obligación y porque es lo que interesa a España y a las españolas y españoles.

Publicado el 21 de mayo en Levante de Castellón.

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