Que hay de cierto: ¿Los ladrones vuelven?

Pues si crees que una vez que te han robado todo en tu casa los delincuentes o volverán a llevarse lo que queda, estas equivocado. El riesgo es mayor ahora que saben lo que tienes y no se han podido llevar. Más si conocen muy bien tus cerraduras y si funcionaron las alarmas o no.

De hecho, un delincuente ha visitado tu casa más veces de las que crees. Estos maleantes, merodean para tantear como entrar, chequear a qué hora es posible que no haya nadie en la propiedad. Si tu cerrajería es buena, intentaran abrirla sin poder lograrlo hasta que lo hagan y muchas veces las personas no se percatan de este problemas.

Hay señales que indican que un ladrón ha estado en tu puerta y no ha podido entrar, como se espera cuando los cerrajeros Guinardó instalan cerraduras de alta seguridad. El problema es que si su intención es entrar, se buscaran métodos alternativos para violentar la seguridad o buscan otros accesos.

La buena noticia es que hay alternativas que cubren estas incidencias. Aparte de las cerraduras de buena calidad. Las cámaras de vigilancia, los detectores de movimientos y las señales físicas pueden colocarte en ventaja frente a estos maleantes. Las paredes muchas veces hablan y los dueños no las oyen.

Algunas huellas de manos o zapatos, ralladuras en las cerraduras, vidrios de las ventanas sucias, no siempre se deben a los niños o a las mascotas, vale más estar atentos si algo has notado fuera de lugar.

Medidas de disuasión

Las principales medidas de disuasión es la instalación de cerrajerías, en puertas y ventanas fuertes. El uso de mascotas como guardianes de las zonas adyacentes ahuyenta en cierta medida la entrada de los delincuentes para merodear.

Es típico que los dueños de las mascotas digan “es que mi perrito no muerde” es darle señales a los ladrones que no hay que preocuparse por las mascotas. Mientras las personas manejen la información que es peligroso entrar es más seguro.

Pasadores para prevenir

Desde el tiempo de caperucita roja, hasta nuestros tiempos, es contraproducente hablar con extraños y abrirles las puertas es aun más riesgoso. Entonces hay que mantener esta cultura por la eternidad. El problema es que no podemos aislarnos del mundo por miedo a ser robados.

Hace un tiempo tener un pasador era suficiente para atender a alguien con la puerta un poco abierto sin dejarlos pasar, pero resulta que estos pasadores de un golpe contundente pueden desprenderse. Claro si estamos hablando de ladrones agresivos.

El uso de pasadores como productos de cerrajería adicionales es aun necesario, pero más moderno es el uso de cámaras al exterior con la que se pueda evaluar si puede alguien pasar.

Los niños pueden integrarse a las ventajas, cuando miran primero y comunican a sus padres de que se trata de alguien conocido o de un total extraño que no deben entrar. Este puede ser un posible ladrón que vuelva una vez que tenga la información completa de como entra a tu propiedad.

Los ladrones si vuelven y lo hacen con mucha más fuerza de cómo lo hicieron la primera vez.